Viñales, un valle de ensueño

Rogelio Serrano
Rogelio Serrano 1 de enero de 2018

El Valle de Viñales ofrece paisajes exclusivos donde se combinan prominencias de rocas metamórficas con montañas cársicas, conocidas como “mogotes”, y valles de belleza singular.

Ubicado en la occidental provincia de Pinar del Río, en la Sierra de los Órganos, en la cordillera de Guaniguanico, constituye, junto con una gran parte que lo rodea, uno de los parques nacionales de Cuba desde 1999, año en que también la UNESCO lo declaró Patrimonio Natural de la Humanidad.

El silencio y el verdor sobrecoge entre los majestuosos “mogotes”, que no son las únicas elevaciones porque al norte se encuentran las Alturas de Pizarras, prominencias que oscilan entre los 140 a 230 metros sobre el nivel del mar, constituidas por una variedad de rocas, las más antiguas existentes a lo largo del país y también en el área del Caribe.

Debido a su antigüedad, el Valle también es un atractivo para los geólogos, arqueólogos y paleontólogos. Unos han descubierto evidencias de comunidades aborígenes como pictografías, otros han hallado fósiles de ammonites, de dinosaurios terrestres y marinos, respcetivamente.

Abundan las cuevas al punto de que Viñales también es conocido como la “Capital del Carso Tropical”, pues sus sistemas cavernarios figuran dentro de los más bellos y grandes de América Latina. Un notorio exponente de este l Indio, con sus ríos subterráneos, uno de ellos navegable, hoteles como el Rancho San Vicente y Los Jazmines, tan famosos por su mirador desde donde se contempla la magnificencia del Valle, tan retratada desde ese sitio.

Cercano está el valle de Dos Hermanas, donde se ubica El Mural de la Prehistoria, que con sus 120 metros de altura y 160 de ancho, clasifica como uno de los mayores frescos a cielo abierto del planeta. Con más de medio siglo de existencia, el lugar es visitado cada año a miles de visitantes nacionales y extranjeros, quienes se recrean ante la roca pintada que muestra la evolución de la vida en el sentido natural en Cuba.

En el Valle existen 17 especies de la flora endémicas que no se encuentran en otro lugar del mundo, casi todas verdaderas reliquias del pasado.

También lleno de historia está el poblado de Viñales, que conserva la apariencia del tradicional asentamiento de agricultores. El tabaco aquí, más que un cultivo, ofrece un estilo de vida, y se puede apreciar en medio de los singulares “mogotes” las siembras de tabaco y las casas de secado, de donde salen con métodos rústicos el mejor puro del mundo.

El Valle de Viñales es uno de esos sitios increíbles que toda persona debería conocer.

¿Le pareció interesante?. Escriba un comentario ¿No tiene cuenta? Registrarse