Los Cangilones, piscinas naturales del río Máximo

1 de Enero de 2018 al 31 de Diciembre de 2018

Rogelio Serrano Pérez

Pocos regalos de la naturaleza cubana son tan admirables como Los Cangilones del río Máximo, en Camagüey. Las rocas calizas cubren unos 350 metros a lo largo de esta corriente de agua, tanto en las orillas como en el fondo. ¡Puras piscinas cristalinas! Y para añadirle encanto varios manantiales vierten desde las piedras hacia el torrente, aprovechado como balneario.

En este paraje aledaño a la Sierra de Cubitasse pueden divisar bosques y pendientes propias del mayor sistema montañoso de la provincia. En algunos tramos las piscinas alcanzan los seis metros de ancho, bondad bien apreciada desde el siglo XIX, cuando empezó a ser popular entre los bañistas.

Según los especialistas, la formación de este lecho de rocas calizas marmóreas data de más de 28 millones de años, y es un fenómeno único en Cuba.

A la belleza había que sacarle más utilidad. Por eso en 1982 inauguran una base de la Empresa de Campismo Popular, cercana a las piscinas. La dicha no duró mucho, 11 años más tarde cerraron el lugar por la contaminación de las aguas ocasionada por los residuales de un criadero de alevines que ubicaron corriente arriba.

Tras comprobar posibles daños a la salud humana en las aguas se movilizaron entidades para solucionar el problema. Se construyó un canal de más de 700 metros con sistemas para degradar las sustancias contaminantes. En el 2007, luego de la ejecución del proyecto para la rehabilitación de la cuenca del río Máximo, es reabierto este balneario natural, declarado área protegida.

Para colmo de placer, salido de las frías aguas de Los Cangilones, el visitante puede disfrutar del oeste de la Sierra de Cubitas lo mismo haciendo senderismo contemplativo que expediciones en cuevas y sitios históricos.

 

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